La mantequilla es un producto lácteo de gran consumo, elaborado a partir de la leche de vaca. Esta emulsión de consistencia más o menos sólida, se obtiene del batido, amasado y lavado de grasas lácteas y agua. Se caracteriza por su color amarillento, sabor rico y textura suave y cremosa.
Propiedades
La mantequilla tiene un alto contenido energético y contiene antioxidantes.
Es rica en vitaminas A, D y E. También contiene vitaminas K2 y B12, y minerales selenio y yodo.
Beneficios
Ayuda a prevenir la calcificación arterial.
Mejora la salud digestiva y protege frente a las infecciones gastrointestinales.
Favorece al buen funcionamiento del metabolismo y evita problemas de hipotiroidismo.
Mejora el sistema inmunitario.
Fortalece los huesos.
Brinda aporte energético adecuado para aquellas que realicen un trabajo físico intenso, deporte, o para niños y adolescentes, que están en edad de crecimiento.
Tipos
Podemos encontrar tanto mantequilla normal, mantequilla light o baja en calorías así como mantequilla con sal.
Contraindicaciones
La mantequilla es un producto altamente calórico debido a su alto contenido de grasa. Se recomienda su consumo en pequeñas cantidades.
Las personas con sobrepeso, aquellas que se encuentran a dieta, así como personas con colesterol alto y enfermedades cardiovasculares deben abstenerse de su consumo.
Usos
Suele ser utilizada para cocinar, hornear y untar el pan o tostadas.
Es usada en la cocina para preparar salsas aderezadas así como en repostería para preparar pasteles, tartas, etc.
Consideraciones
La mantequilla debe conservarse en la refrigeradora a una temperatura entre los 0ºC y 5ºC.
La mantequilla generalmente se puede extender sobre un pan o tostada a una temperatura de 15 °C, por encima de la temperatura de funcionamiento del refrigerador.
¿Cómo Hacer Mantequilla?
Ingredientes
• 15 gramos de sal
• 200 ml de agua
• 500 ml de nata líquida para montar
Preparación
Preparar mantequilla casera es muy sencillo.
Empezaremos colocando la nata en el vaso de la batidora. Comienza a batir, primero despacio y progresivamente aumentando la velocidad. En pocos minutos, la nata se montará. Seguimos batiendo por unos 10 minutos aproximadamente, y se separarán el suero de la leche y la mantequilla, quedando claramente diferenciados.
Una vez tenemos la mantequilla separada, vamos a refinarla. Para ello lo mejor es usar un par de paletas de madera con las que aplastaremos y removeremos la mantequilla.
Aprovechando que la mantequilla está muy blanda y manejable, agregamos la sal.
Después, eliminaremos ese suero, y añadiremos agua fría para lavar la mantequilla.
A continuación, volvemos a presionar con las paletas de madera para volver a eliminar el agua o algo más de suero, repitiendo dos o tres veces el proceso para quedarnos con la mejor mantequilla.
El aspecto final suele darse con un molde de mantequilla que aporta una forma más atractiva para los consumidores.


