El kéfir también conocido como búlgaros, yogur búlgaro, leche kefirada, yogur de pajaritos, yoca o los granos del Profeta Mahoma, es una deliciosa bebida láctea parecida al yogur líquido, la cual tiene su origen en los países del Cáucaso.

Kéfir: Beneficios, Contraindicaciones, ¿Cómo Prepararlo?

El kéfir es alimento fermentado de textura suave y sabor ligeramente ácido, que resulta de la combinación de bacterias probióticas y levaduras en una matriz de proteínas, lípidos y azúcares. Es considerada como una bebida curativa con grandes beneficios para la salud.

Propiedades

Aporta minerales, especialmente el calcio, magnesio y fósforo; además es rico en vitaminas del grupo B (B1, B5, B9 y B12, biotina) y vitamina K; aminoácidos esenciales, como el triptófano y proteínas de fácil digestión.

Es un antibiótico natural, es antioxidante y tiene actividad antitumoral, antimicrobiana y cicatrizante.

Beneficios

El kéfir es un excelente aliado para bajar la tensión arterial.

También se utiliza como remedio para tratar la tuberculosis.

Debido a que contiene un bajo nivel de alcohol, es un remedio popular contra la resaca.

También modula el sistema inmunitario y el metabolismo.

Ayuda a regular la flora intestinal, facilita la digestión y elimina problemas de estreñimiento.

También se usa para regenerar la mucosa del estómago, y es útil para el tratamiento de la enfermedad de colitis ulcerosa, la gastritis, la pancreatitis y las úlceras.

También se encarga de disolver piedras de vesícula y los cálculos renales así como prevenir y tratar el cáncer de colon.

Este remedio natural permite tratar cualquier tipo de alergia.

Tópicamente ayuda a la cicatrización de heridas y a los problemas cutáneos como eccemas, psoriasis, acné y candidiasis.

El kéfir regula los niveles de glucosa y lípidos en sangre.

Se ha demostrado que tiene acción anticancerígena sobre diversos tipos de células cancerígenas.

Se recomienda además para regular el sistema nervioso así como para el tratamiento de la depresión y el trastorno del sueño.

Contraindicaciones

Se recomienda que las personas son patologías digestivas graves no lo consuman.

¿Cómo se prepara?

En un recipiente de vidrio, agrega leche a temperatura ambiente junto con los nódulos de kéfir (60 gramos granulos por litro de leche). Cierra el recipiente con una tapa hermética y mantenlo a temperatura ambiente durante 24 horas, si es posible, agítalo cada 8 horas.

Transcurridas las 24 horas, cuela el líquido en un colador. Lava el frasco, introduce nuevamente el líquido en el envase y vuelve a repetir el proceso, pero ahora con más leche.

Tras la fermentación de unos 3 a 4 días, obtendrás el kéfir.

Para endulzar el kéfir puedes agregarle azúcar, canela o miel, dependiendo de tu gusto particular.

Guárdalo en la nevera a una temperatura entre los 3 a 5 grados centígrados. Así se mantendrá en perfecto estado durante 10 días.