Al llegar el invierno e incluso en cualquier época del año siempre será delicioso degustar de un buen Cappuccino, pues está singular bebida es capaz de calentarnos y endulzar el paladar más exigente. Si eres un amante del Cappuccino este post te revelará más acerca del preparado procedente de la bella Italia.

Cappuccino: Bebida Italiana preparada con Café Expreso, Leche y Espuma

El nombre “Cappuccino” (Capuchino) proviene de Italia y se prepara con café expreso y leche que se monta con el vapor que le da esa espuma característica. En algunas ocasiones suele llevar cacao o canela en polvo. La composición de un cappuccino es de 125 ml de leche y 25 ml de café expreso. Esta bebida suele acompañarse con una galletita o un bombón (solo en las caferías de prestigio) también suele añadirse un vasito con agua y una cuchara.

Si viajamos a Italia nos daremos cuenta que el cappuccino suele tomarse en el desayuno y siempre al lado de un croissant, sin embargo el cappuccino se consume a lo largo del día e incluso hasta después de las comidas y la cena. La calidad de esta bebida la aporta el buen café expreso junto la textura y temperatura adecuada de la leche; pues ésta no tiene que llegar a ebullición y sí mantenerse entre los 70 grados centígrados.

Cappuccino: Bebida Italiana preparada con Café Expreso, Leche y Espuma

El nombre del cappuccino guarda relación con el color del hábito de los “monjes capuchinos” que llevaban un “Cappuccio” que en italiano quiere decir “Capucha”. Sin embargo también hay una leyenda que habla acerca de la Batalla de Viena en 1683 y cuenta como los vieneses hicieron café usando los sacos que abandonaron los turcos, y para poder bajar un poco al fuerte sabor, le pusieron crema y miel. Como resultado resultado quedó una bebida de color similar al hábito de los capuchinos.

La máquina donde se prepara el cappuccino es una patente de Luigi Bezzera. Después de la creación del cappuccino, la bebida se expandió por toda Europa y se popularizó tomando su forma definitiva en 1950.