Las tortas son ideales para acompañar toda festividad o momento especial en un fin de semana familiar; existe una vasta variedad de recetas con las cuales podemos engreír a nuestros seres queridos. Una de las tortas más deliciosas es la Torta 80 Golpes, ideal para descargar toda nuestra tensión, ya que el secreto para que pueda levantar es golpearla contra la mesa…unas 80 veces.

Receta de Torta 80 Golpes

Los ingredientes que vamos a necesitar para preparar nuestra torta 80 golpes son: 500 gramos de harina. 50 gramos de levadura fresca, 4 cucharadas de aceite girasol, 4 cucharadas de azúcar, 2 huevos, ¾ de taza de leche tibia. Mientras que para el relleno necesitaremos: 200 gramos de manteca blanda, 15 cucharadas de azúcar y ralladura de limón grande (solo la parte amarilla).

Comenzaremos haciendo una corona de harina y ponemos en el centro la levadura junto a las 4 cucharadas de azúcar, de aceite y los huevos. Ahora usamos los dedos para mezclar los ingredientes con la harina, mientras vamos vertiendo la leche tibia. De esta manera se irá formando un bollo que iremos amasando poco a poco; después levantamos el bollo y lo azotamos contra la mesa unas 80 veces y aunque parezca mentira de estos golpes dependerá el resultado de la masa para la torta.

A continuación aceitamos un recipiente hondo para colocar la masa y taparla despacio con un paño, luego lo dejamos en un lugar templado para que pueda levantar el doble de su volumen. Mientras esperamos preparamos el relleno, creando una crema con la manteca y el azúcar junto a la ralladora de limón. Ahora la reservamos.

Receta de Torta 80 Golpes

Lo que haremos ahora será poner la masa en la mesa (que debe estar enharinada) y estiramos de 1 cm y formamos un rectángulo, tratando de que éste quede lo más parejo posible ayudados por una espátula. Luego untamos la superficie con la crema de manteca y azúcar.

Tratamos de formar un súper arrollado, con la masa desde un extremo y la dividimos en trozos de 5 centímetros y todos deben estar muy enmantecados. Ahora espolvoreamos con el azúcar, un molde redondo de aproximadamente 25 centímetros de diámetro por 7 cm de alto; vamos acomodando los espirales separados entre sí. Comenzando desde el centro hacías los costados, tapamos flojamente y dejamos leudar para que duplique su volumen.

Esperamos unos 30 minutos y lo introducimos al horno entre 40 y 45 minutos hasta que veamos que la superficie está dorada. Al faltar 3 minutos para que finalice la cocción apoyamos el molde sobre el piso del horno y acaramelamos el fondo (recuerda que solos son 3 minutos nada más).

Por último retiramos la torta del horno, despegando despacio los bordes y dejándola caer sobre el plato en el que se va servir. Recuerda hacerlo lo más rápido que puedas ya que si pasa mucho tiempo la torta podría pegarse al fondo debido al caramelo.