En el mundo existen frutos tan ricos y jugosos no tan convencionales como las fresas, mangos, uvas o naranjas. Es bueno revisar siempre qué tipo de fruto podemos comer y darle un nuevo giro a la comida saludable que injerimos día a día. Este post nos habla acerca del Kaki, una especie arbórea que es parte de la familia de las Ebenáceas que proceden de Asia.

Kaki: Baya Exótica de Sabor muy Dulce

El fruto del Kaki es básicamente una baya comestible que posee un sabor extremadamente dulce. La forma de este fruto por lo general suele ser redonda y tiene un parecido a la manzana que todos conocemos o al tomate que se usa en las comidas. Es ideal para cultivar en regiones subtropicales que también engloban a los países del Mediterráneo.

Kaki: Baya Exótica de Sabor muy DulceEn cuanto al árbol del cual procede, éste puede alcanzar un generoso tamaño de 15 metros, en él existen hojas elípticas o elíptico-ovadas, también flores pediceladas, las masculinas en 3 flores y las femeninas solitarias y más grandes.

Si hablamos del origen del kaki, algunas fuentes se dirigen a Japón y China, pues se sabe que ahí se cultiva desde el siglo VIII. Más adelante con el descubrimiento de américa, se pudo introducir a los demás países occidentales como Estados Unidos a inicios del siglo XIX y en países como Francia, España e Italia desde 1870.

El aporte nutricional del kaki presenta una gran cantidad de hidratos de carbono (fructosa y glucosa). También contiene pectina y mucílagos. Es importante mencionar la cuota de vitamina A y vitamina C que aporta su consumo.

Pero no solo este tipo de nutrientes nos puede regalar el kaki, ya que también aporta a nuestro cuerpo potasio, hierro, magnesio y calcio. Lo mismo hace, pero en menos cantidad con el fósforo y sodio. Todos éstos favorecen a la visión y el crecimiento de nuestros huesos; asimismo cumple un rol como antioxidante y mejora el tránsito intestinal.