No existe mejor satisfacción en la cocina que hacer los platillos y todo tipo de alimento nutritivo con nuestras propias manos. En los desayunos existe un complemento que muchas familias no dejan de lado, este es el queso y en el siguiente post aprenderás cómo hacer queso casero de una manera rápida y sencilla.

¿Cómo Hacer Queso Casero?

El queso fresco o cremoso es uno de los ingredientes que siempre deberíamos tener en la nevera. Podemos agregarlo a panificados, tartas, carnes o ensaladas para ponerle ese gustito especial que brinda sabor y deleite.

Ingredientes

Un litro de leche pasteurizada (de la que compras en el supermercado) en cualquier variedad. Es mejor comprar las que vienen en bolsa o botella, no las de caja porque si lo hacer el queso no va cuajar. Ten ya preparado 45 ml de jugo fresco de limón bien filtrado, una pizca de sal, y si gustas los sabores que quieres ponerle a tu queso fresco, que pueden ser: ají seco, orégano, pimienta, etc.

Preparación

Para darle a tu queso una textura más cremosa, puedes añadir 100 cc de yogur natural sin endulzar y dos cucharadas de nata. La preparación es la siguiente:

Toma una olla espaciosa de acero inoxidable y agrega leche y ponla a fuego bajo, revolviendo despacio hasta calentar. Veras que se forman unas burbujas pequeñas en los bordes, es señal que debes retirar la olla del calor y dejarla reposar 20 minutos.

¿Cómo Hacer Queso Casero?

Después de ese lapso, añade el jugo de limón, la nata y el yogur. Revuelve suavemente para incorporar aire y deja reposar por 20 minutos. Ahora vuelve a colocar la olla a fuego medio y calienta hasta notar que la leche comienza a “Cortar”, es decir, verás grumos de cuajada que se separan del suero líquido, en ese instante deberás echar la sal y remover bien.

El siguiente paso es colar: retira el suero con una cuchara, y luego vierte toda la mezcla en un colador ataviado con gasa de pañal o tela de quesos, suspendido sobre un contenedor para recolectar el suero que drena. Si tienes sabores especiales este es el momento para añadirlos.

Una vez que se haya escurrido todo el suero y tengas una pasta cremosa pero más compacta, amásala para darle la forma que quieras a tu delicioso queso. Buena suerte.