La cerveza es una de las bebidas más consumidas en el mundo y no hay ser humano que no haya puesto en el paladar un buen sorbo de cerveza, y es que hay tantas marcas como para escoger por toda la vida. Sin embargo como somos personas originales que todo podemos hacerlo desde casa, el día de hoy te enseñamos la receta para que tú mismo puedas preparar unos buenos litros de cerveza.

¿Cómo Fabricar Cerveza?: Prepara tu Propia Cerveza Casera

Aunque parezca difícil, con un poco de paciencia te darás cuenta que hacer cerveza casera es muy fácil. Antes deberás contar con los siguientes ingredientes: Agua, cebada, lúpulo, levadura.

Los materiales que se emplearán para su preparación son: Una olla grande, una heladera de camping, una licuadora, un termómetro, un recipiente con tapa, un globo de fiesta, un caño largo de cobre y dos metros de manguera.

Lo primero que haremos será maltear la cebada dentro de la olla grande, después vamos a germinar los granos (ya molidos) en agua. Cuando esté listo mezclamos la cebada malteada junto al agua caliente. Con el pasar de los minutos vamos a apreciar cómo se convierte en una especie de papilla que dejaremos a 65°c por dos horas. Pasado el tiempo sacamos el agua dejando el mosto, es decir un líquido denso y dulce que es la base del proceso.

Más tarde el mosto es llevado a hervir por hora y media. Aprovechando el hervor le vamos añadiendo el lúpulo que será quien prevea de aroma y ese saborcito amargo que tanto nos gusta en nuestra cerveza. Por medio de este proceso el producto queda esterilizado y libre de bacterias.

¿Cómo Fabricar Cerveza?: Prepara tu Propia Cerveza Casera

A continuación es importante recordar que todos los elementos y recipientes deben estar debidamente desinfectados (para evitar bacterias). En este paso se enfría la cerveza y se pretende que la preparación llegue a los 20°C en el menor tiempo posible (Partiendo de una preparación que en ese momento estará en 100°C). Para lograr este detalle pasamos la cerveza por el interior de un caño de cobre (enfriado con hielo). Después se le agrega la levadura con 24 horas anticipación.

Hasta este punto ya logramos una mezcla de mosto, lúpulo y levadura. Todas estas deberán entrar en un recipiente donde se llevará a cabo la fermentación. Los azúcares del mosto se van a convertir en alcohol y gas. Para evitar ruidos o una posible explosión tomaremos el recipiente de la fermentación y lo taparemos con el globo de fiesta de cumpleaños con un pequeño agujero para que aire pueda salir y no regresar.

La preparación debe reposar por una semana en un lugar fresco y oscuro para que pueda disminuir su densidad. Cuando destapemos el recipiente veremos una sustancia verde y espumosa que con el tiempo hemos de llevarla a otro recipiente fermentador (aunque también puede usarse el mismo, pero desinfectado) y dejarlo por otra semana más.

Después de los siete días nuestra cerveza casera estará lista para ser consumida por toda la familia.